14 jul. 2008

TODA LA CULTURA PARA TODOS

PARAGUAY

PROGRAMA DE ACCIÓN

Por Guillermo Sequera

De conformidad con los resultados que emergen de la victoria electoral de Fernando Lugo, el 20 de abril pasado, los trabajadores, artistas, creadores y participantes del quehacer cultural, -en sus aspectos más amplios- de la sociedad paraguaya y que hacen referencia a la vida, deseos y necesidades humanas y materiales del Paraguay, consideran,

1. De suma importancia, convocar a todos los sectores, bajo la denominación de Foro Cultural, de manera a trabajar en el desarrollo y definición de ejes estratégicos que sugieran propuestas relativas a actividades que podrían realizarse en el marco del nuevo gobierno; entre otras inscritas en los encuentros que fueran realizados con anterioridad y principalmente inspirados en el llamamiento de “La Cultura en Primer Lugar”; la función de las diferentes instancias así como las estructuras y los mecanismos que podrían establecer para garantizar la coordinación general de la ejecución del programa político de la cultura a nivel nacional.

2. Conviene recordar, cinco objetivos principales se tienen en cuenta, a saber:

· Reconocer la cultura como punto focal de desarrollo;

· Reforzar y prosperar a favor de las identidades culturales;

· Identificar y movilizar todos los recursos materiales;

· Propulsar una amplia y real participación ciudadana en la vida cultural;

· Emprender una efectiva cooperación cultural regional e internacional.

3. El documento se concentra en estos grandes objetivos, en los problemas a los que corresponden, así como a las orientaciones y las acciones prioritarias propuestas en cada uno de ellos. Habida cuenta de la gran diversidad de temas a tratar, así como a las instancias que pueden participar en el Programa de Acción. Se entiende que todo emprendimiento a un programa exhaustivo de aplicación política, dependerá del proceso participativo en sus contribuciones creativas y su definición de objetivos y actividades a ser realizadas en el tiempo y disponibilidad de recursos. En consecuencia, hemos procurado presentar un plan rector de gobierno que comporta orientaciones generales y tipos de acción, con lo cual el proyecto exhibe un carácter abierto y flexible. A medida que se acreciente el Plan de Desarrollo Cultural del Gobierno en el Paraguay, las instancias sociales, culturales y administrativas y las organizaciones interesadas, podrán elaborar, debatir y ejecutar programas de actividades concretas, pues más allá de las esferas de competencia de cada sector, lo que está en juego en el esta nueva etapa de Nuevo Gobierno es de importancia para toda la comunidad de la Nación paraguaya.

PROGRAMA DE ACCIÓN

4- A ese propósito, las reacciones decididamente positivas de los participantes del Foro Cultural, en particular, así como la calidad de las múltiples propuestas formuladas por aquél, confirman que su contribución será determinante para la ejecución del programa de acción.

5- El programa de acción, constituye un insumo, que se pondrá a punto teniendo en cuenta los comentarios que quizás deseen formular, a partir del 15 de Agosto del 2008, el nuevo equipo político elegido para asumir responsabilidades de la Secretaría de Cultura y nuevos miembros del Consejo Asesor de Cultura, y de la capacidad organizativa, proponente, participativa y consciente del rol protagónico a ser ejercido por todos los ciudadanos. Ese deseo responde a una doble preocupación cuyos distintos aspectos son complementarios: por una parte, la preocupación de atender más a la dimensión cultural en los procesos de desarrollo y, por otra parte, la de estimular las aptitudes creadoras y la vida cultural en su conjunto.

6- Para recoger esta primera preocupación, se procura con el Programa de acción fomentar el establecimiento de políticas, estrategias y proyectos de desarrollo que tengan en cuenta la dimensión y las finalidades culturales que entraña toda transformación económica y social, así como la necesidad de garantizar la formación de recursos humanos adecuados para la gestión cultural y la sensibilización a esos efectos de los decisores y de la opinión pública paraguaya.

7- La segunda preocupación atañe a la esfera de la cultura propiamente dicha. Se trata de alentar a los diferentes sectores de gobiernos a definir o fortalecer sus políticas culturales y a movilizar los medios encaminados a ponerlas en práctica. En este marco, las metas consisten en fomentar la salvaguarda y revalorización del patrimonio, preservar los valores espirituales, sociales y humanos fundamentales en que se basa la vida de las diferentes sociedades, estimular las actividades culturales como expresión de las identidades, mejorar el acceso de la ciudadanía a la vida cultural y su participación en la misma, favorecer la plena expansión de la creación y de la creatividad y fortalecer los intercambios y la cooperación cultural.

8- El objeto de esas propuestas es hacer frente a los grandes retos nacionales: lucha contra la pobreza y contra la destrucción medio ambiental, humana y cultural. Estas propuestas están encaminadas a sensibilizar a todos los agentes del desarrollo económico, social y cultural, en los planos nacional, regional e internacional, acerca de la importancia que la cultura tiene en la vida de los pueblos y el progreso de las comunidades, así como sobre la función que la solidaridad cultural regional e internacional desempeña como factor de enriquecimiento mutuo y comprensión.

9- Una orientación común caracteriza esos cinco objetivos, de conformidad con el espíritu mismo que anima al proyecto: la idea de que el desarrollo no debe concebirse sólo en términos de progreso tecnológico y de crecimiento económico, sino también como un conjunto de actividades que apuntan a garantizar el mayor bienestar de las sociedades, la plena expansión de sus culturas, el fortalecimiento del sentido de los valores humanos y sociales que constituyen su estrato más profundo, la participación efectiva de las poblaciones en su propio progreso y una apertura más amplia hacia las demás culturas.

10- La toma de conciencia acerca de esos desafíos es el resultado de las rápidas y profundas mutaciones que el progreso de la ciencia y de la técnica, en particular en las esferas de la comunicación, la información y la biotecnología, imponen a los países en desarrollo. En ese contexto, la educación, la comunicación y más aún la cultura adquieren un significado y un alcance inéditos en la búsqueda de un futuro en que cultura, ciencia, tecnología y desarrollo restablezcan su profunda unidad, brindando al ser humano todas las posibilidades de expansión y a las sociedades, la capacidad de progresar en armonía.

11- Es cada vez más evidente que una de las principales razones del fracaso de muchos proyectos de desarrollo radica en su falta de adecuación a las condiciones del medio natural cultural, así como a la situación, las necesidades y las aspiraciones de las poblaciones interesadas. En efecto, no faltan los ejemplos de proyectos bien concebidos técnicamente pero que concitan un fenómeno de rechazo o no sacuden la indiferencia de las poblaciones interesadas porque en su concepción no se han tenido en cuenta las características esenciales del medio o se han ignorado los valores movilizadores que esas poblaciones conservan en su seno. La felicidad no puede introducirse desde el exterior: sólo puede ser el fruto de una acción consciente, dimanante de la voluntad y asumida por poblaciones que conocen los problemas que deben enfrentar y aceptan de manera voluntaria asumirlos plenamente.

12- El análisis de las políticas de desarrollo en los últimos veinte años en el Paraguay, ha mostrado los puntos muertos a lo que conduce el concepto de desarrollo fundado en el solo criterio del crecimiento cuantitativo y material, sobre todo con las políticas de alta inequidad y exclusión social. Ese balance reafirma el principio de que para llevar a cabo cualquier empresa innovadora es primordial tomar en consideración los factores culturales y que el desarrollo cultural no sólo es la contraparte cualitativa del desarrollo económico y social, sino que constituye la verdadera finalidad del mejoramiento de las condiciones de vida para la gran mayoría. En ello, la participación activa de los interesados en la concepción y ejecución de los proyectos constituye un factor determinante de su éxito.

13- Sin subestimar la importancia de la creatividad y de la creación como reflejos del talento humano, el desarrollo cultural se basa en una noción amplia de la cultura que también abarca el comportamiento del ser humano, la visión que tiene de sí mismo, de su sociedad y del mundo exterior. En esa perspectiva, se reconoce cada vez más que la cultura en general, más allá de los planos intelectual y artístico, es asimismo –y, sin duda, ante todo- una manera de ser, de percibir y de percibirse, una manera de sentir, de expresarse, de crear, que caracteriza la originalidad profunda de cada sociedad. De modo que los grandes desafíos, con que se enfrentan las sociedades en Paraguay sólo se podrán aprehender y resolver plenamente y de manera integral teniendo en cuenta el conjunto de los factores culturales y humanos que fundan su identidad.

14- En el plano Regional latinoamericano, y principalmente en el ámbito geográfico de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), abre un capítulo auspicioso para la confederación de esfuerzos en la solución de problemas compartidos. En dicho ámbito regional, las historias y culturas compartidas constituyen puntos comunes que no deben ser subestimados. Y, en el plano internacional, las interdependencias, hoy reconocidas, no han creado las solidaridades que entrañan. Por el contrario. Sin duda ello se debe a que la percepción que el ser humano tiene de sí mismo y del otro aún está signada por nociones superadas, modelos rígidos, prejuicios. Sólo una cooperación confederada basada en el respeto de las diversidades culturales en la aceptación de la igual dignidad de las culturas y en el conocimiento mutuo de las diferentes culturas permitirá que la mentalidad del ser humano evolucione hacia una apreciación más justa de sí y más justa del otro.

15- El número y la variedad de actores y esferas comprendidos en el proyecto así como su duración, no permiten presentar por el momento una estimación de las repercusiones financieras de la operación; pero se estima de alta pertinencia la identificación de recursos materiales necesarios, la reprogramación presupuestaria para el ejercicio financiero entre el 2008 y el 2009; así como la posibilidad de desplazar porcentuales aceptables en el Presupuesto General de la Nación y la posibilidad de integrar los Royalties de la Itaipu Binacional, de la Yacyreta Binacional, para dotar financieramente a la Dimensión Cultural el lugar que le corresponde.

16- El proyecto propone pues iniciativas entre las cuales cada participante, o grupo de participantes podrá aplicar las que le parezcan mejor adaptadas a su situación y a sus opciones, a sus esferas de competencia y a sus medios propios. Más aún, llevando en cuenta el deseo de trabajar en el desarrollo de una nueva constituyente para el 2009. También implican el fortalecimiento de la cooperación intelectual en el plano Regional transfronterizo e internacional. Al mismo tiempo, estas modalidades de acción no se pueden separar; así, la investigación y la formación cultural de recursos humanos deben preceder, acompañar y prolongar los propios proyectos.

17- Teniendo en cuenta estas observaciones, es posible identificar las siguientes modalidades de acción:

Las actividades experimentales y los proyectos piloto, que tienen un valor dinámico en la medida en que producen efectos multiplicadores; permiten al mismo tiempo comprobar la validez de las hipótesis teóricas y afinar los métodos de trabajo, en el tiempo y espacio a ser considerados;

I. RECONOCER LA CULTURA COMO PUNTO FOCAL DE DESARROLLO

18- La comunidad paraguaya reconoce cada vez más la necesidad de que la cultura se sitúe en el corazón del desarrollo, la vida comunitaria y a la calidad de las relaciones humanas y de las vivencias cotidianas. En el Paraguay, se manifiesta cada vez con mayor claridad una preocupación por conjugar el progreso, la justicia y la solidaridad en el respeto de los valores culturales propios de cada pueblo. Para ello, se procura con el Programa de Acción fomentar el establecimiento de políticas, estrategias y proyectos de desarrollo que tengan en cuenta la dimensión y las finalidades culturales que entraña toda transformación económica y social, así como la necesidad de garantizar la formación de recursos humanos adecuados y la sensibilización a esos efectos de los decisores y de la opinión pública general.

II. REFORZAR Y PROSPERAR A FAVOR DE LAS IDENTIDADES CULTURALES

Presentación del problema

19- Una de las características fundamentales de la evolución actual de las sociedades es el cuidado por preservar los rasgos de su identidad cultural y de impedir la erosión de algunos de sus valores, frente a las amenazas de estandarización de los gustos y los modos de vida a las que se ven expuestas bajo el impacto de modelos exógenos que se benefician además de una publicidad a menudo desmesurada. Esta inquietud se une a la dificultad con que tropiezan ciertos pueblos – por razones históricas, políticas o económicas- para que se reconozca su personalidad.

20- Además, el patrimonio cultural, está cada vez más expuestos a riesgos de degradación, bajo el efecto de la urbanización desordenada, la contaminación, las condiciones climáticas. En cuanto al patrimonio no material, algunas expresiones culturales también parecen amenazadas. Por último, el patrimonio natural sufre atentados sin precedentes, que puede ser irreversibles.

21- Pero la conservación del patrimonio no debe confundirse con una visión estereotipada de la vida de las sociedades y de su identidad cultural. La inquietud por realizar una mutación creadora de las culturas, sea por su propio dinamismo, sea por un enriquecimiento voluntario y por aportes del exterior en función de los logros culturales y las necesidades locales, es común a todas las sociedades: la afirmación de las identidades culturales no está en contradicción, muy por el contrario, con la apertura de cada cultura a las demás; en efecto, toda cultura aislada correría el riesgo de perder su vitalidad.

22- A este respecto, cabe destacar la importancia de la cultura científica y técnica moderna y la necesidad de que toda sociedad ansiosa de progreso la domine perfectamente. Pues de lo que se trata es de hacer avanzar los valores éticos y estéticos al mismo ritmo que las mutaciones tecnológicas, mediante el aumento y la ampliación de las libertades y de los derechos humanos, a fin de que la universalización del conocimiento actúe como un fermento para la plena realización de las identidades nacionales y la expansión de la comunicación intercultural.

III. IDENTIFICAR Y MOVILIZAR TODOS LOS RECURSOS MATERIALES

El número y la variedad de actores y esferas comprendidos en el proyecto así como su duración, no permiten presentar por el momento una estimación de las repercusiones financieras de la operación; pero se estima de alta pertinencia la identificación de recursos materiales necesarios, la reprogramación presupuestaria para el ejercicio financiero entre el 2008 y el 2009; así como la posibilidad de desplazar porcentuales aceptables en el Presupuesto General de la Nación y la posibilidad de integrar los Royalties de la Itaipu Binacional, de la Yacyreta Binacional, para dotar financieramente a la Dimensión Cultural el lugar que le corresponde.

IV. PROPULSAR UNA AMPLIA Y REAL PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA VIDA CULTURAL

Es de alta conveniencia emprender a democratizar los medios y los instrumentos de acción cultural a fin de que todos los individuos puedan participar plena y libremente en la creación de la cultura y en sus beneficios, de acuerdo con las exigencias sociales. Además, considerando como elemento determinante la participación en la vida de la sociedad, se recomienda preconizar una serie de medidas legislativas, reglamentarias, técnicas, administrativas, económicas y financieras para alcanzar objetivos para que un mayor número de personas participen en la vida cultural. Convendría, elaborar métodos y programas de formación destinados a agentes polivalentes. La participación en la vida cultural, en el plano de los valores, de la participación de todos en la vida pública y en el desarrollo de las culturas es la traducción necesaria para la construcción de una nueva sociedad. De ahí, el ejercicio efectivo de los derechos culturales, implica el advenimiento de una auténtica democracia cultural. Tanto en el plano individual como en el colectivo, la participación puede constituir un factor de creación e innovación, de conocimiento y de libre expresión de sí mismo y propender a nuevas formas insospechadas de artes. El ello, ayudará a clarificar el protagonismo de los artistas y creadores en la vida de la sociedad paraguaya y reconocerles el lugar que les corresponde. La creación, entre otras actividades humanas, es la que mejor expresa una cultura y asegura su porvenir social.

V. EMPRENDER UNA EFECTIVA COOPERACIÓN CULTURAL REGIONAL E INTERNACIONAL

La cultura puede jugar un papel determinante en el establecimiento de las relaciones más equilibradas y equitativas entre el Estado paraguayo y los demás Estados. Y en ese sentido la cultura plantea a nivel de la cooperación internacional nuevas formas de solidaridad, basadas en nuevas formas de diálogo intercultural que deberían afirmarse entre las naciones.

Orientaciones y acciones prioritarias

Los fundamentos culturales en las relaciones deben ser profundizados en su consideración y análisis, llevando en cuenta al Paraguay en un nuevo orden de equilibrio mundial con las diversas regiones del mundo de manera a proyectar una mayor jerarquización paraguaya hacia el exterior. Se deberían intensificar los intercambios y encuentros a nivel transfronterizo y en el ámbito sudamericano entre creadores, intelectuales, comunicadores sociales, educadores, investigadores, jóvenes, estudiantes y favorecer la dinámica y movilidad de docentes. Podrían crearse redes de hermanamientos entre centros educativos y culturales, las bibliotecas, archivos y museos. En ese sentido, se debería sensibilizar y formar sistemáticamente al personal diplomático cultural y a los agentes de organismos de cooperación en las especificidades culturales y de sus medios de trabajo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Guillermo, podrías dejar un contacto contigo, un e-mail en el BLOG?